Alexander Vicens, Diretor de Turismo de Ibagué @alexvicens

Por: Basilio Alexander Vicens Murillo
Director de Turismo de Ibagué
Magister – MBA en Administración del Turismo Sostenible
Magister en Dirección Estratégica. Orientación: Gerencia

Teniendo en cuenta que la legislación turística ha cambiado mucho, con actualizaciones legislativas donde con la actualización de la Ley 300 de 1996 o “Ley General del Turismo”, se llega a la Ley 1558 de 2012 donde ya se incorpora como una obligación al menos la implementación por parte de los prestadores de servicios turísticos de la norma técnica sectorial de sostenibilidad – NTS que le sea aplicable para obtener el registro nacional de turismo – RNT, el sentido común nos dice que si como empresa implemento la norma, el paso más lógico es certificarme en ella…y luego de certificarme en ella…¿Qué paso sigue?

El gobierno a través del Ministerio de Industria Comercio y Turismo ha promovido los beneficios de la operación de los prestadores turísticos al desarrollar su actividad con base en los criterios de las NTS, así como el apoyo en la divulgación y el reconocimiento a través de eventos de destinos y empresas turísticas sostenibles. Sin embargo, a pesar de que el gobierno y los gremios reconocen la importancia de la sostenibilidad, aun no queda claro tanto para turistas nacionales o internacionales su implicación en la sostenibilidad a la hora del consumo: ¿Qué razones tiene el cliente para valorar nuestras acciones sostenibles?

Se hace necesario vender al Turismo Sostenible no como algo alternativo o complementario a los bienes y servicios turísticos, sino como una característica que forma parte del corazón de los mismos, es decir, que es irremplazable. Que a través de la certificación de sostenibilidad se comunique la misma, para generar conciencia, no va a llevar cambiar el comportamiento de los turistas, se debe vender lo positivo que va a ganar en su alojamiento, alimentación, transporte y/o actividad dentro del destino y a través de quienes le prestan estos servicios.

Para ello, se debe involucrar al turista. Un turista pasivo con sentimiento de culpa por un “comportamiento no sostenible” no debe ser el mensaje final de una certificación en sostenibilidad. El mensaje final, es que la sostenibilidad es la oportunidad de tener un valor que supere las expectativas del viaje para conocer y experimentar los destinos turísticos y sus comunidades.

Por ello la divulgación de las acciones de sostenibilidad de los prestadores de servicios turísticos, deben tener la premisa de conectarse con las necesidades reales de un turista… ¿Un turista quiere conocer un plato típico? Ni el mejor chef internacional, puede reemplazar la experiencia de la degustación de un plato típico, preparado con ingredientes autóctonos y elaborado por la comunidad residente local.

En este ejercicio los prestadores de servicios turísticos deben promover la divulgación de su certificación, acompañada de unas acciones de comunicación con los elementos antes mencionados; con la premisa de conocer antes al cliente que va dirigido y su grado de implicación en la sostenibilidad, para medir en qué forma se comunica el mensaje y en que intensidad.

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